Los tres, comparados con honestidad
- Recoger, gratis, lo más rápido, y conoces a quien hizo tu cosa. Ordenas antes, la app te avisa cuando está listo, entras por él. Elígelo siempre que el negocio te quede de paso.
- Entrega, un repartidor lo lleva dentro del radio local del negocio. Pagas la tarifa del repartidor, visible en el checkout antes de comprometerte, calculada por distancia real. Para comida de hoy y días de no-puedo-salir.
- Envío, te llega por paquetería a donde el carrier llegue. Pagas la tarifa real de la paquetería, también visible antes de pagar. Para lo no perecedero, ropa, impresiones, velas, producto empacado, sobre todo de negocios en otras ciudades.
La elección aparece en tu carrito, y solo ves lo que ese negocio ofrece de verdad, sin opciones fantasma.
Qué te pide cada uno
- Recoger: nada. Quizá tu nombre en el mostrador.
- Entrega: tu dirección, una vez, queda guardada. La cotización se actualiza a la dirección que elijas.
- Envío: tu dirección también, más paciencia medida en días, no minutos. El enlace de rastreo espera contigo.
La cuenta que vale saber
Las tarifas de entrega y envío son el costo real de mover tu orden, calculado en vivo para tu dirección, el negocio no las fija, no las infla y no las recibe. Es decir: una tarifa de entrega alta no es la repostera siendo codiciosa, es la distancia. Ordena de negocios más cercanos o cambia a recoger, y la tarifa obedece.
Si algo no cuadra
- No te ofrecen entrega. Estás fuera del radio de ese negocio, o solo hacen recoger. Lo que ves es lo que ofrecen.
- El envío se siente caro. Lo pesado y voluminoso cuesta de verdad enviarlo. La cotización es la tarifa propia del carrier para tu distancia.
- Elegiste recoger y no vas a llegar. Escríbele al negocio desde la orden, reagendar una recogida es el favor más fácil del comercio. Solo no desaparezcas con una orden ya hecha.